Señoras y señores, con ustedes: ¡GPT-3, la Inteligencia Artificial más potente hasta la fecha!

Todo nos indica que la Inteligencia Artificial (A.I) va camino de ser la tecnología mas revolucionaria, e importante, de los últimos siglos… En su corta vida ya la conseguimos en los teléfonos móviles, las computadoras, la banca, los videojuegos… Y esto apenas está comenzando. Son muchos sus beneficios que ella trae, pero también mucho los peligros, como, por ejemplo, el planteado en el reciente documental de Netflix ‘El Dilema Social’ que nos muestra como las empresas tecnológicas nos están intentando manipular utilizando la fusión entre la A.I, Psicología Social y la Psicología Humana (Ingeniería Social), para influenciar nuestros comportamientos. Vayamos poco a poco, y comencemos por el principio… Simplificando mucho, la A.I es el intento de imitar la inteligencia humana usando software. Existen muchos tipos de ella, entre las cuales, Machine Learning, o Aprendizaje Automático, y las Redes Neuronales, son de las más nombradas.

Para mis lectores no iniciados en este campo les debo decir que un programa informático es solo un listado de un conjunto de órdenes con los que se le dice al computador lo que tiene que hacer, cubriéndose todas las posibles opciones a las que se enfrenta… Incluso si se produce un error. Es decir, con un programa informático, la máquina no piensa. Simplemente, hace exactamente lo que le dicen. La gran diferencia de la A.I es que ella no sigue órdenes para obtener un resultado… Es ella, con unos datos de entrada, la que debe encontrar la manera para obtener los resultados… y ¿Cómo lo hace? Pues, parecido a como lo hacemos nosotros cuando tratamos de aprender algo: probamos y probamos, fallando mucho al principio, hasta que cogemos práctica, y así, vamos mejorando con el tiempo… Eso es, precisamente, lo que se llama entrenar a la A.I y así ella logra realizar todo tipo de tareas, desde interpretar fotos, conducir un coche autónomo, realizar una cirugía, chatear en una Red Social, o dirigir una entrevista de trabajo… Definitivamente, cambiando el mundo.

El mismísimo Elon Musk, junto a otras personalidades y expertos han fundado OpenAI, una iniciativa que tiene como objetivo crear sistemas de A.I que beneficien a la Humanidad… y son precisamente ellos los que construyeron a GPT-3, estrenada hace apenas unas semanas en forma de beta privada. GPT-3 es una inteligencia artificial, más en concreto un modelo de Machine Learning compuesto de algoritmos que están entrenados para reconocer patrones en los datos y aprender a través de ejemplos. Es, hoy día, el modelo de lenguaje más grande del mundo, y para su funcionamiento requiere una enorme cantidad de recursos computacionales. Sam Altman, CEO de OpenAI, le quita importancia a su creación: “Aún tiene serias debilidades y a veces comete errores muy tontos. GPT-3 es solo un vistazo inicial. Todavía tenemos mucho que resolver”.

El sistema opera como una poderosa función de autocompletar, esto significa que (en líneas muy generales) su objetivo es predecir qué es lo siguiente que viene en función de los datos previos. Lo increíble es que de esa forma es capaz de programar en cualquier lenguaje, diseñar, generar ensayos, o canciones, adaptar el texto a distintos estilos de escritura: escribir con jerga legal como si fuera un abogado, darle el estilo de una escritor de novelas, o redactar un artículo para una revista (ver los comentarios abajo), y hasta conversar (chatbot) sobre política, matemáticas, filosofía o economía. Ahhh, también ha aprendido a traducir a otros idiomas, aunque, la verdad, los domina menos que el inglés.Como toda A.I ha necesitado un entrenamiento previo para ser lo que es hoy. Este entrenamiento consistió en aprenderse una ingente cantidad de información disponible en Internet. En efecto, OpenAI alimentó a GPT-3 con todos los libros públicos que están disponibles, le agregó toda la Wikipedia, además de millones de páginas Web, así como todos los documentos científicos disponibles en Internet. Tras leerse esta información y analizarla el modelo de lenguaje creó conexiones en un modelo de 700 GB ubicado en 48 GPUs de 16 GB cada una de ellas. GPT-3 tiene 175.000 millones de parámetros. Esencialmente, ha absorbido todo el conocimiento humano más relevante que hemos publicado en la Red, es por ello que GPT-3 es, entre otras cosas, capaz de mantener conversaciones… Conversaciones sobre absolutamente todo tipo de temas.

Debo recalcar que cada respuesta que ofrece GPT-3 es solo una entre las muchas posibilidad, por lo que a la misma petición puede ofrecer una respuesta distinta. Es que ella no comprende realmente el contexto, es un modelo que devuelve respuestas en función a lo que se ha dicho previamente y relacionándolo con todo lo que sabe para obtener la respuesta con más sentido, y ha aprendido a escribir, o a simular la escritura y expresarse como lo hacemos los humanos en la Red. Pero claro, cuando lo que se ha aprendido son millones de páginas web, libros y la Wikipedia… los resultados son sorprendentes.

Como dije arriba OpenAI publicó recientemente en forma de beta la aplicación (API) de GPT-3. Con esta herramienta desarrolladores autorizados en todo el mundo (a través de un formulario que hay que completar) han comenzado a probarla online, y saber de lo qué es capaz esta plataforma… y está dejando con la boca abierta a medio mundo… Han conseguido que haga poesía, que juegue a ser programador, matemático, o periodista sensacionalista.

A estas alturas quiero tranquilizarlos… GPT-3 no le va a quitar el puesto a programadores, diseñadores, escritores o periodistas… Por lo menos no esta versión, son muchos los errores que sigue cometiendo y como dijimos, no entiende realmente lo que escribe. Es que no tiene una inteligencia abstracta que le permita entender, como nosotros, lo que está haciendo, o diciendo. Ahora bien, en ningún momento OpenAI ha insinuado que sea perfecta y su idea de lanzarlo para que otros la pongan a prueba es en parte una manera de encontrar más fallos y conocer todo su potencial. Cuándo y cómo una A.I llegará a ser “consciente”, es uno de los debates abiertos más intensos en la actualidad.

Seguro querrán verla funcionando, por ello les invito a ver un video titulado “¡GPT-3! – ¿Una IA que puede PROGRAMAR?“. En el que podrás ver un testeo, o prueba, de esta A.I… Les adelanto que la conversación entre Dios, Alan Turing, Einstein y Platón, es una pasada de buena.

Edgar Alfredo Redondo

Educador. Divulgador científico. Amante de la Filosofía.

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