Los compradores ya no tienen la última palabra en el mercado inmobiliario.

La posibilidad de un cambio político alienta el mercado inmobiliario, deprimido en los años más recientes. Los activos comienzan a revalorizarse. De ser un sector en el que el comprador era quien marcaba la pauta, ahora el vendedor actúa con menos premura y más cautela en un ambiente de mejores expectativas.

“Hoy suenan los teléfonos, los interesados preguntan, la gente oferta. De ser un mercado de compradores, ahora el vendedor dice: calma pueblo”, describe Aquiles Martini, ex presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, la realidad del sector desde mediados de enero.

Con la llegada de Juan Guaidó a la presidencia de la Asamblea Nacional y su posterior juramentación como presidente encargado de Venezuela, luego que el parlamento declarara usurpador a Nicolás Maduro, quien el 10 de enero asumió un segundo mandato producto de unas elecciones fraudulentas, las expectativas de un inminente cambio político comenzaron a reflejarse en el mercado inmobiliario.

“Se están revaluando las condiciones, las propuestas de ventas, el diseño de la propiedad para hacerla más rentable. El comprador entiende que hoy las expectativas son diferentes y que ya no hay precio de gallina raquítica, porque los precios en los que se comercializaban las propiedades inmobiliarias estaban por debajo del costo de reposición”, dice Martini.

El aire es distinto al que se respiraba cuando comenzó 2019. Nadie podía imaginar lo que estaba por suceder. Y es que hasta quienes se vieron obligados a abandonar Venezuela sin poder vender su inmueble, hoy muestran cautela con sus propiedades y muchos de ellos han decidido paralizar el proceso.

Aunque la incertidumbre es la que manda ante la tensión entre ambos bandos políticos, las perspectivas negativas de inicios de año se revirtieron y el sector inmobiliario toma impulso.

Comienza a crearse un clima de confianza con el cambio posible y quienes se desprendían de sus bienes a precios de remate, ya se lo piensan. Hasta la referencia del precio promedio del metro cuadrado para valorar el inmueble había desaparecido. “Es difícil, pero el mercado se movía solo por expectativas”, indica Martini.

Negociaciones acordadas verbalmente se detuvieron con el nuevo escenario. Anays Torres, asesora inmobiliaria, señala que los dueños de una casa de 400 metros cuadrados en los altos mirandinos, regresaron al país de Portugal -a donde se residenciarían- para echar para atrás la venta de la propiedad amoblada que se había convenido por el precio de referencia solicitado por el propietario de 28.000 dólares.

El valor de la casa, sin los enseres, está sobre los $200.000, asegura Torres, quien coincide con Martini en que el avalúo no existe en la práctica. El precio lo determinaba “el análisis de mercado comparativo, cuánto cuesta una propiedad en una zona similar para que pueda ser competitivo”.

El comprador era quien en los últimos tres años tenía la última palabra. Era quien ponía el precio ante la creciente necesidad de vender inmuebles para dejar el país, principalmente. Sin embargo, algunos optaron por marcharse sin cerrar la negociación porque se negaban a obtener un precio simbólico por un bien que valía mucho más de lo que podían obtener por él.

Los inmuebles se vendían hasta por una tercera parte, indica Torres. “El comprador daba la pauta en el mercado hasta hace pocas semanas. El furor por el efecto Guaidó cambió la situación”, señala Torres, quien comenta que desde entonces en Inmobiliaria AbreSuCasa, la empresa para la que trabaja, cinco clientes optaron por frenar la venta o retirar la publicación de sus viviendas de Internet.

En el mismo período, no ha cerrado un contrato en el que el precio inicial de referencia haya aumentado, pero en todo caso el vendedor desecha la contraoferta del comprador.

“Los elementos que generaban precios de liquidación ya no existen. Aunque la economía sigue colapsada, hay devaluación, no hay crédito y la gente quiere dólares y no bolívares, la caída de los precios se detuvo. La curva tenderá al alza porque se acabaron las expectativas negativas y lo mínimo a aceptar será el costo de reposición”, advierte Martini.

– Las empresas también –

Así como con las viviendas, ocurre en otras áreas del sector. Empresas que estaban en venta ya no lo están. Al empresario nacional con arraigo le cuesta desprenderse de su trabajo. A pesar de que ponían un precio cuando aparecía algún interesado se arrepentían o subían la apuesta para evitar la compra.

Con una economía que ha perdido más de 50% del PIB en cinco años, cierre de miles de establecimientos industriales y con un mandato de Maduro por un sexenio más, 2019 se vislumbraba aún peor. “Se iba a consolidar como el año del comprador, los precios iban a caer más, nadie preveía lo que pasó en enero”, dice Héctor Benavente, consultor estratégico-financiero.

Fondos de inversión han mostrado reiterado interés en fábricas locales de bienes de consumo, en las que buscan colocar capitales a la espera de tiempos mejores.

Aunque la dinámica de mercado sigue siendo complicada, el experto observa que las compañías pueden aguantar hasta el mes de abril para luego tomar una decisión.

En los planes estratégicos de Benavente, junio sería el mes en el que daba un cambio, pero económico obligado por el extremo deterioro del país, pero no avizoraba uno político.

“Mucha gente se va a quedar con la plata en el bolsillo”, comenta Benavente, CEO de Kairos Consulting, quien recomienda no vender por dos o tres meses si no hay una necesidad extrema que lo justifique.

Martini es más optimista y se apoya en el Plan País presentado recientemente por el equipo de Guaidó a los venezolanos. “Hay planes concretos para la adaptación y redimensión de las leyes, el respeto a propiedad privada, el estímulo al sector privado y la eliminación de la interferencia del Estado. Pero todo pasa por el cese de la usurpación”, puntualiza.

Fuente: Banca y Negocios

EL APRESURADO OPTIMISMO INMOBILIARIO

En las últimas semanas hemos notado con cierta perplejidad que algunos propietarios, luego de recibir ofertas cercanas al precio aspirado, en vez de contraofertar, deciden intempestivamente rechazarlas y devolver el inmueble al mercado, eso sí, con un incremento de 150 a 200% sobre el precio originalmente aspirado, “porque las cosas van a cambiar ya y todos los inmuebles se van a revalorizar ”

Sabemos que hay una ola de optimismo sí, para algunos justificada, para otros no tanto. Pero ello no puede privar sobre sentido común y premisas comprobadas.

El camino para alcanzar un mercado inmobiliario sano todavía se vislumbra muy inestable y bastante largo.
Se requiere de un marco legal completo que garantice la tranquilidad jurídica para el inversionista nacional e internacional y la creación de instancias que velen por su cumplimiento; se requiere de servicios básicos confiables y una mejora en la seguridad de tránsito y la seguridad personal. Condominios organizados y solventes que mantengan los inmuebles impecables, asociaciones de vecinos que tengan lazos sólidos con sus alcaldías. Transporte público que sirva puntualmente la totalidad de rutas urbanas y muchas, muchas ganas de sacrificarse, construir y trabajar.

Ya quisiéramos que el mercado inmobiliario fuese tan sensible como la bolsa de valores y reaccionara de modo inmediato a una perspectiva de mejora y cambio. Pero todos sabemos que ese no es el caso…

Es urgente que los corredores profesionales podamos ayudar a nuestros clientes a leer correctamente la situación, logremos acompañarlos a establecer precios acordes con la realidad y de ser necesario, los animemos a sacar temporalmente los inmuebles del mercado antes de dejarlos languidecer en él a un precio equivocado, cosa que solo traerá como consecuencia un año más de limbo inmobiliario.

Gabriella Natale
©2019 Radar Inmobiliario Caracas, Venezuela

¿Cómo funciona un emprendedor en bienes raíces y difiere de un inmobiliario común?

Un emprendedor de bienes raíces y un inmobiliario son esencialmente de la misma; que utilizan los bienes raíces como un vehículo de inversión para generar ingresos, aprecio y beneficios fiscales.Sin embargo, hay algunas advertencias notables que deben ser tomados en consideración.
 
Un emprendedor de bienes raíces se define generalmente como ambicioso, tolerante al riesgo y auto motivado. Poseen la capacidad de crear algo de la nada, y no sólo el reconocimiento de oportunidades, sino que asumimos de ellos. Es un modo de pensar más que nada, ya que combina la visión con la pasión y la arena.
 
“El empresario es el visionario en nosotros. El soñador. La energía detrás de toda actividad humana. La imaginación que despierta el fuego del futuro. El catalizador para el cambio “, dice Michael E. Gerber en su libro, The E-Myth.
 
El inversor, por el contrario, está típicamente en las etapas iniciales de las propiedades inmobiliarias . Ellos tienen el deseo de tener éxito, pero se centran principalmente en las tareas del día a día de conseguir su negocio en marcha. Mientras que el empresario prevé el cuadro más grande, el inversor se concentra en piezas individuales cuando se inicia. Sin embargo, eso no quiere decir que un inversor no está en condiciones de convertirse en un empresario de bienes raíces . De hecho, tomar el salto de empleado a empresario simplemente se reduce a reconocer los atributos que se necesitan para tener éxito.
 
Características de un gran emprendedor Inmobiliario
 
Convertirse en un empresario de bienes raíces no sucede durante la noche. Es un proceso continuo que requiere el uso diario y atención. Dicho esto, hay varias maneras para los inversores para convertirse en un empresario de bienes raíces. Éstos son cuatro:
 
1. empresario Mentalidad: De lejos, la cualidad más importante de un empresario de bienes raíces tiene es el derecho de pensar . Esta cualidad intangible es un elemento clave en el éxito, ya sea en bienes raíces o de negocio, esta mentalidad de nunca dejar de aprender o empujar hacia adelante es vital para superar los desafíos y obstáculos. Una mentalidad de bienes raíces es el factor X entre empresarios e inversores.
 
Cuando se empieza a cabo en el sector inmobiliario, que no será un experto, por cualquier medio. Sin embargo, con el derecho de pensar, incluyendo el deseo para el aprendizaje y la mejora continua, los inversores pueden posicionarse mejor en movimiento hacia adelante. Recuerde que una mentalidad de empresario no es una característica innata – es un comportamiento aprendido de forma individual que se hace más fuerte con el uso. Como inversor, su actitud y el conjunto de creencias que usted adopte será esencial para conseguir su negocio de la tierra.
 
2. Inmobiliaria Educación: Junto con el modo de pensar, el siguiente paso para convertirse en un empresario de bienes raíces es educarse sobre el tema. Una adecuada educación de bienes raíces puede proporcionar una base sólida para los inversores para construir fuera de, incluyendo un conocimiento práctico de la industria, así como la visión para ver si se dirigen en la dirección correcta. Además, una educación de bienes raíces puede ayudar a los inversores a mitigar los riesgos, producir más oportunidades, obtener un mejor retorno de la inversión, e incluso establecer una red más eficiente de los contactos.
 
3. Asociaciones / Equipos: No puedo enfatizar lo importante que es para un empresario de bienes raíces a ser consciente de sí mismo. Los empresarios necesitan para identificar sus fortalezas y debilidades, y comenzar el montaje de las piezas que faltan para formar algo realmente vale la pena.
 
Inicio de una asociación de bienes raíces o la formación de un equipo puede tener enormes beneficios o nuevos inversores, especialmente aquellos que buscan llevar su negocio al siguiente nivel. Junto con un grupo más amplio de conocimientos, habilidades y contactos, una asociación puede ser ventajoso por muchas razones, incluyendo el acceso a más capital de trabajo. La construcción de un equipo de bienes raíces con éxito , por el contrario, puede proporcionar a los inversores beneficios ampliados en comparación con una asociación. Esto incluye la capacidad de controlar los poderes de colaboración, de conectar piezas complementarias para no sólo logrado un objetivo específico, pero mantener el negocio funcionando sin problemas y eficientemente como sea posible.
 
Para empezar, los inversores deben comenzar el siguiente:
 
Autoevaluación: El primer paso para el montaje de un equipo de sueño es la comprensión de dónde están sus fortalezas y debilidades mentira. Una autoevaluación de relieve sus habilidades superiores, y al mismo tiempo identificar dónde se puede mejorar.
Examine sus necesidades: Al tomar el tiempo para evaluar a sí mismo, los inversores en última instancia tendrá una lista de lo que necesita su negocio. Si se trata de más de financiación o de redes de oportunidades, una vez que un inversor de bienes raíces identifica las áreas de su negocio que necesitan ser mejoradas, pueden comenzar a reclutar el talento para llenar los vacíos.
Añadir los jugadores clave: El último aspecto a la formación de un equipo de bienes raíces es encontrar el personal adecuado. Inversores principiantes deben buscar los jugadores clave de la industria, incluyendo aquellos con experiencia del mundo real que han estado allí antes. Recuerde que usted está buscando para buscar talento, por lo que su papel será encontrar piezas complementarias que no sólo les va bien en su posición, pero dentro de la empresa.
4. Hábitos diarios: La clave para tener éxito en cualquier cosa se reduce a la práctica. Hábitos diarios son vitales para convertirse en un empresario de bienes raíces, ya que estas rutinas y la autodisciplina ayudarán a transformar el cuerpo, la mente y el espíritu. A continuación se destacan tres hábitos diarios para convertirse en un empresario exitoso:
 
Despertar temprano: Cuando se trata de administrar un negocio, nunca habrá suficiente tiempo en el día. Pero desde temprano y aprovechando el poder de la mañana puede proporcionar importantes beneficios a los inversores, incluyendo establecer el tono y la actitud para el resto del día. Ben Franklin dijo mejor, “Temprano a la cama y levantarse temprano, hace que un hombre sano, rico y sabio”.
Visualizar el éxito y habla a sí mismo: El rasgo que define a un empresario de bienes raíces es su capacidad de ver el panorama completo. Dicho esto, visualizar el éxito es un hábito fundamental que los inversores deben emprender. Esta mentalidad tiene como objetivo no sólo establecer metas, pero imaginar cómo va a lograrlo. Además, la práctica de la auto-charla puede ayudar a los inversores a visualizar el éxito, ya que esta práctica se utiliza para construir la confianza y aumentar la fuerza de voluntad.
Siempre estar en red: El último hábito diario para los inversores es la creación de redes. Como-y-venir a los inversores, que se va a encontrar muchos tipos diferentes de personas a lo largo del camino. Mientras que algunos pueden llegar a ser nada más que amigos, es importante ser siempre la construcción de su base de datos de contactos de bienes raíces, que pueden ser la parte más valiosa de su inmobiliaria de generación de plomo .
Al final, la diferencia principal entre un empresario de bienes raíces y de los inversores es su forma de pensar para alcanzar el éxito. No sólo tienen la capacidad de pensar “cuadro grande”, pero la pasión y la mentalidad para lograrlo sin importar las probabilidades.
 
Fuente: Miapartaco.com